28 de abril de 2015

Gana vuelve a la situación económica de 1985

El Instituto de Asuntos Económicos (IEA por su siglas en inglés) se ha mostrado alarmado por la situación actual de Gana, que está retrocediendo a un periodo similar a 1985. el IEA calcula que en 2016 la deuda nacional crecerá a un 70% del Producto Interior Bruto y, para 2020, estará cerca del 100%, lo que se asemejará al colapso financiero que sufrió Gana hace treinta años. La intervención actual del FMI se cuadruplicará en 30 años, sin embargo, el IEA alega que esta ayuda impone condiciones demasiado duras al gobierno y a los ciudadanos, especialmente a los más pobres. 

                                                            Revista Africana nº 176

23 de abril de 2015

Testimonio de una vocación en Ecuador

Soy la hermana María Eugenia Herrera, natural de Guayaquil, Ecuador, pertenezco a la Congregación Religiosa Obra Misionera de Jesús y María.
Hice los votos temporales en el 2008 y en el 2013 hice los votos perpetuos. Estuve en Colombia seis años y llevo tres años aquí en Logroño.
Tengo tres hermanos, crecí en un ambiente cristiano, mi madre nos enseñaba a rezar y amar mucho a Dios, ya de mayor me fui apartando de la Iglesia, casi no iba a misa.
Conocí la Congregación porque las hermanas llamaron por teléfono a mi abuelita diciéndole que necesitaban una chica para trabajar en la guardería; mi abuelita me contó sobre el trabajo y yo acepté trabajar con las hermanas, sólo para poder tener dinero, comprarme ropa y darme todos los gustos que quisiera, quería ser independiente.
Un buen día estando trabajando me llamó la atención una de las hermanas, porque ella estaba ayudando a una de las chicas en la limpieza para mí era algo sorprendente. No me llamó la atención el que las hermanas nos ayudarán, si no que  yo no podía comprendía por qué la hermana ayudaba desinteresadamente, es decir sin espera ningún sueldo.
Desde aquel día me fijaba atentamente en cómo actuaban las hermanas, cómo se expresaban, cómo desempeñaban su apostolado.
Todo esto me llevó a hacerme la pregunta si me gustaría ser religiosa, pues yo pensaba formar un hogar y enseñarles a mis hijos a amar mucho a Dios: No obstante, yo quería servir al Señor eternamente y un buen día descubrí que el camino que me llevaría  a este ideal sería la vida religiosa.
No les conté nada a mis padres respecto a mi vocación ya que hubiera sido muy doloroso para ellos, les di la noticia cuando tenía todo los trámites legales para salir del país y empezar mi formación en Colombia.
Mi madre lloró mucho y yo discutí con mis hermanos porque ellos veían la vida religiosa como una carrera sin futuro, para ellos era como trabajar gratis ya que yo no aportaría nada económicamente a mi familia.
Las hermanas ayudaron mucho a mi familia para aceptar y entender mi vocación.
Ya que la vocación influye no sólo personalmente, si no también a nivel familiar, gracias a la oración logré superar diversas dificultades, porque el Señor nos sostiene en todo momento y debemos tener infinita confianza en Él.
Y así como a mí me ayudó el ejemplo de una hermana, así también nosotros debemos ser ejemplo para los demás, dando testimonio de alegría porque el Señor nos ha llamado y vive en el corazón de quien le ama.



Hna.Mª Eugenia Herrera, Abril 2015

21 de abril de 2015

Testimonio de una vocación de Mozambique

Buenas tardes, a todos;
Soy Hermana Custodia, de naturalidad mozambiqueña, hija única de mi madre y de una familia muy humilde. Me consagré a Dios el 1 de Febrero de 2015, es decir que llevo apenas un año como Religiosa. Ingresé en el Instituto Obra Misionera de Jesús y María como aspirante a la Vida Religiosa el 10 de Enero de 2010, dando así un nuevo rumbo a mi vida.
Os preguntaréis que fue lo que me tocó el corazón o que ocurrió para que decidiera ser monja. Mi testimonio es muy sencillo y lo contaré en breves palabras, aunque creo que para quien  nunca lo experimentó resulta un poco difícil entenderlo.
La cosa empezó así: Desde pequeña mi madre me llevaba a la “Iglesia”, y la tal “Iglesia” no tenía ni techo ni paredes, pues mi país estaba en guerra, así que los fieles se juntaban en cualquier lugar para rezar, aprovechando especialmente las sombras de los árboles. En estas capillas que nos ofrecía la naturaleza teníamos también la catequesis. Cuando tenía 9 años, una Religiosa vino a visitar nuestra pequeña Comunidad católica. Era la primera vez que veía una Hermana, pero tampoco y no entendí mucho lo que nos habló, pero si me llamó mucho la atención y empecé a sentir en mi interior unas ganas inmensas de ser como ella. Estos sentimientos nunca se los conté a nadie, pero mi catequista, que era una señora mayor, siempre me preguntaba: “Custodia, ¿Te gustaría ser Religiosa?” Yo no tenía ninguna respuesta para esta pregunta, solamente sonreía. 

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20 de abril de 2015

Testimonio de una vocación de Indonesia.

Varias Hermanas de la Obra Misionera de Jesús y María ofrecieron su testimonio en la oración vocacional, el viernes día 17 en la Iglesia de San Bartolomé de Logroño. Compartimos sus testimonios 

Soy Hermana Heppian Nainggolan, de la Obra Misionera de Jesús y María. Nací en Sumatra, Indonesia, el 1 de enero de 1992. Éramos siete hermanos pero dos de ellos ya fallecieron. Yo soy la mas pequeña. Éramos una familia católica pero no muy practicante. Sólo íbamos a la iglesia  los domingos.  Mi padre es empleado en una fábrica de papel, situada en otra provincia. Normalmente venía a casa dos veces al año. Mi madre es ama de casa y campesina.
En mi casa llevábamos una vida normal, con los problemas normales de ca
da familia, porque somos muchos hermanos, y vivíamos en pobreza, pero la verdad es que tuvimos una infancia muy feliz.
Bueno, sobre mi vocación, yo de pequeñita ya quería ser monja, aunque no sabía ni conocía nada de la vida religiosa. Cuando tenía nueve años vi una monja desde lejos y me llamó mucho la atención. En mi pueblo y colegio, la mayoría son protestantes, pero cuando me preguntaban qué quería ser de mayor, yo siempre respondía que quería ser monja. Cuando estaba en Secundaria, el colegio organizó unos días de convivencias durante dos días, para los alumnos católicos, aunque podían también asistir de otras religiones. La casa donde fuimos estaba dirigida por monjas. Era la primera vez que tenía relación con monjas y cuando estaba con ellas sentía mucha alegría y paz en mi corazón. A las monjas yo siempre las veía alegres y por eso pensé que el Señor siempre estaba con ellas.
Desde esa experiencia yo solo quería terminar pronto mis estudios para poder entrar en el convento y ser feliz como ellas. Así se lo decía a mi familia, que siempre me apoyaron, especialmente mi mamá.
Me interesé por conocer la vida consagrada y comencé a relacionarme con una monja que había en mi pueblo y me gustaba escucharla cuando me hablaba de la vida religiosa.
Cuando estaba en el Bachillerato, tuve un accidente muy grave y la gente pensaba que me moría, pero gracias a Dios, Él me protegió y solo tuve una hemorragia ocular.
Uno de mis hermanos se había ido a un convento y no pudo continuar su vocación, regresando a casa bastante enfermo.
Entonces yo había terminado el bachillerato y tenía intención de ir a cumplir mi deseo de ser monja, pero mi familia me pidió que me quedara para ayudar a mis padres a cuidar de mi hermano. Me costó mucho pero por amor a mi familia así lo hice, y busqué un trabajo. A los dos días de empezar a trabajar mi hermano falleció. Eso fue muy duro y le decía al Señor, ¿por qué tan pronto?, pero al mismo tiempo lo vi como una prueba.
Yo nunca había oído hablar de las Hermanas de la Obra Misionera de Jesús y María, pero un día, una monja que trabajaba conmigo me presentó esta Congregación y me dio el nº de teléfono. En marzo de 2010 llamé por teléfono y aunque muy nerviosa hablé con una de las Hermanas. Ella me preguntó si quería ser monja y yo respondí muy contenta que sí, pero que en Kupang era muy lejos. La hermana me dijo que si yo quería de verdad, no había ningún problema. Tenía algo en mi corazón, pero ese día no estaba tan segura de mi respuesta.
Seguí mi contacto con esas hermanas y me gustaron y decidí ir con ellas. Cuando lo dije en mi familia se asustaron porque yo desde pequeña decía que no quería ir lejos de ellos, pero aunque les costó, respetaron mi decisión.
En junio, una hermana vino a visitar y conocer a mi familia y en julio me fui al convento. Estaba muy contenta con las hermanas y mis compañeras, pero echaba en falta a mi familia.
En octubre, tuve una nueva dificultad. Falleció mi padre, tan solo un año después de mi hermano. Fue muy duro. Otra prueba más, y aunque con mucho dolor yo lo veía como voluntad de Dios. Le decía al Señor: “Señor, es muy difícil, pero si es tu voluntad, dame fuerza para aceptarlo”.
Luego mi hermano mayor también entró al convento de los Capuchinos.
Soy muy joven en la Vida Consagrada, solo llevo un año de profesión, pero soy feliz en mi vocación. Para mí es un don muy grande del Señor. Soy feliz porque el Señor me amó, me llamó y me eligió. No puedo explicar por qué quería esta vida, solo que me sentía como enamorada de Él.
También estoy muy contenta de estar aquí en España con mis Hermanas y de poder participar aquí con vosotros.





16 de abril de 2015

Oración Vocacional

La Pastoral Juvenil de la Diócesis organiza todos los meses una oración en la Iglesia de San Bartolomé de Logroño. Este viernes día 17 a las ocho y media de la tarde será la delegación de misiones la que la dirija. El tema girará en torno a la jornada de Vocaciones Nativas con el lema "¡Qué bueno caminar contigo! Además de la oración, contaremos con testimonios de sacerdotes y religiosas naturales de los continentes de Asia, África y América. 

                                                            ¡TE ESPERAMOS!

13 de abril de 2015

Hacia el fin de la pesadilla

Superados los 10.000 muertos (principalmente el Liberia, Sierra Leona y Guinea), la epidemia de ébola parece acercarse a su fin con una o desinfecciones semanales den Liberia y entre 30 y 60 en Sierra Leona y Guinea, lejos del millar de meses atrás. La comunidad internacional, representada por 600 expertos, políticos y miembros de ONG, reunidos en marzo en Bruselas, mira el futuro, promete fondos (1.200 millones de euros) y debate cómo colaborar en el restablecimiento de la normalidad en los tres países citados, donde se han reabierto las escuelas y reinstaurado el comercio con sus vecinos. 

                                                Noticias Mundo Negro número 605