16 de febrero de 2017

Visita del Obispo de la Diócesis, a la Delegación


Ayer jueves día 15, nuestro obispo Don Carlos Escribano, visitó la delegación de misiones y presidió el Consejo Diocesano.
Después de rezar una oración por las vocaciones, cada uno de los miembros del Consejo hizo su presentación. 
A continuación tratamos los asuntos concernientes a la programación de las actividades que aún quedan por realizar en este curso. 
Una vez finalizados, Don Carlos nos informó sobre la actualidad de la Misión con la que la Diócesis colabora en Benín, (África). Para finalizar el Consejo el obispo nos dirigió unas palabras de ánimo,  que nos ayuden  continuar colaborando en esta tarea tan importante de la Iglesia.  Por último visitó las dependencias de la delegación. 
Gracias Don Carlos, queremos hacer realidad las palabras que usted nos dirigió
"La creatividad la da el amor" "No os canséis de amar"  .                                   


6 de febrero de 2017

El Papa, por la paz en Siria

"No a la destrucción, sí a la paz, sí a la gente de Alepo y Siria", ha sido la petición que el Papa Francisco ha lanzado mientras que en esta ciudad el Ejército regular y aviones rusos combatían contra los últimos residuos de resistencia de rebeldes y yihadistas. La alegría de los sirios que lograban escapar de la zona de los yihadistas se mezclaba con noticias de desapariciones de refugiados en manos del ejército y de familias usadas como escudos humanos. Por este motivo, el Santo Padre señalaba que no hay que olvidar que Alepo es una ciudad, y que allí hay gente: familias, niños, personas mayores, enfermas... Y añadía: "Por desgracia ya estamos acostumbrados a la guerra, a la destrucción, pero no debemos olvidar que Siria es un país lleno de historia, cultura y fe". "No podemos aceptar - hacía hincapié - que esto sea negado por la guerra, que es un cúmulo de abusos y falsedad". 

                                                     Misioneros Tercer Milenio nº 171

20 de enero de 2017

Nuestro Obispo habla de la Infancia Misionera

La celebración de la Jornada de Infancia Misionera, el cuarto domingo de enero, es una invitación a las comunidades eclesiales, donde los niños se están iniciando en la vida de la Iglesia con el conocimiento de
Jesús, la participación en la eucaristía, la celebración de los sacramentos, el aprendizaje de la vida evangélica y el compromiso apostólico y misionero, a poner sus ojos en los más pequeños de la comunidad cristiana y descubrir en ellos la fuerza evangelizadora que el Señor ha puesto en su corazón.
Que en otros momentos de la historia. Hay millones de niños que sufren hambre - y cientos de ellos mueren cada día -, muchos no pueden ir a la escuela, están en zonas de conflicto bélico o son perseguidos por su fe; otros no pueden acceder a los servicios médicos más elementales.
Los huérfanos, los pobres, los refugiados, los enfermos y, sobre todo, aquellos que no conocen todavía a Jesús, todos ellos, están en el centro de las oraciones de nuestros niños.
La Infancia Misionera, que es una de las cuatro obras de las Obras Misionales Pontificias (la más conocida es la de la Propagación de la Fe que cada año organiza la Jornada del Domund), tiene por finalidad al igual que las otras tres infundir en los católicos un espíritu universal y misionero.
Pero con un matiz diferencial importante: a diferencia de las otras la Infancia Misionera, llamada también Santa Infancia, destina todos sus esfuerzos a los niños. O, para ser más precisos, son los niños los verdaderos protagonistas de esta Obra misionera. No es solo una obra para los niños, sino más bien una Obra de los niños y con los niños. 

                                                                                                           ver más 

19 de enero de 2017

Cartel Infancia Misionera 2017



Una “escalera” con los peldaños que marcan las letras de la palabra “Sígueme”. La subida es laboriosa, como se refleja en el rostro de los niños que están escalando. Para llegar a la meta hay que esforzarse y ascender poco a poco. Aunque ese esfuerzo es individual, el recorrido se hace en compañía de los demás niños del mundo.

Los niños que suben representan a los chicos y chicas de Infancia Misionera, un servicio de la Iglesia que les ayuda a descubrir que ellos pueden ser también misioneros. Con la mochila de sus vidas al hombro e integrados en los pequeños grupos de esta Obra, dibujan la bella imagen de quienes se han puesto en camino siguiendo a Jesús.