9 de septiembre de 2016

Alarmante crecimiento de la esclavitud

En el mundo hay al menos  45,8 millones de esclavos, personas que sufren privación absoluta de su libertad porque están obligadas a realizar forzosamente una actividad. Esto supone un aumento de 10 millones con relación a 2014, un 28% más. Son cifras que ha dado a conocer la Walk Free Foundation en su informe anual Global Slavery Index 2016. Especialmente preocupante es la situación en Asia, continente que ostenta el mayor número de esclavos: 26,6 millones, el 58% del total. En una lista de 167 países, las cinco naciones con mayor número de esclavos en relación a su número total de habitantes son asiáticas: Corea del Norte, Uzbequistán, Camboya, India y Qatar. En términos absolutos, India ocupa el primer lugar con 18,35 millones de personas esclavas; seguida de China con 3,39 millones; Pakistán, con 2,13 millones; Bangladésh 1,53 millones y Uzzbekistán 1,23 millones. Para la coautora del estudio, Davina P. Durgana, ningún país está haciendo lo suficiente para acabar con la esclavitud.

                                                   Revista Misioneros del Tercer Mileno nº 167

6 de septiembre de 2016

Comunicado de D. Anastasio Gil Director de Obras Misionales Pontificias.

Obras Misionales Pontificias (OMP) España, en nombre de los 13.000 misioneros españoles repartidos por el mundo, se une al dolor y a la oración de la familia de Isabel Solá y de la congregación Jesús y María, por el terrible asesinato de esta misionera que estaba dando su vida con los más pobres, y que finalmente ha culminado con el derramamiento de su sangre. 

Con ella, cerca de 20 misioneros españoles están en Haití haciendo presente el rostro cercano y misericordioso de Dios. Sirva como muestra de esta fidelidad el testimonio que recibimos de Isabel Solá después de sobrevivir al terremoto que asoló el país.


Pedimos a Dios nuestro padre el don de la conversión de los asesinos y del perdón para todos nosotros.
Anastasio Gil, director nacional de OMP España


A continuación, compartimos el testimonio que Isabel Solá nos envió en 2011, después de sobrevivir al terremoto que asoló a Haití:

22 de Julio de 2011
Cuando volé hacia Haití hace tres años, recuerdo el desgarro que sentí por lo que deje en África,  el vértigo del salto que me tocaba dar hacia lo desconocido  y a la vez  recuerdo también  la libertad que me daba la decisión de dejarlo todo una vez más  por ayudar a construir ese Reino que siempre creí que Dios tiene pensado para nosotros.
Lo que no me podía ni imaginar cuando volaba hacia Haití era todo lo que me esperaba  en este pequeño y sufrido país. Y esas son las sorpresas y lecciones que Dios nos tiene preparadas.
Para empezar no me podía imaginar lo que era realmente la miseria de Puerto Príncipe,  pero tampoco lo impotente que me iba a sentir en medio de ella. De tal modo, que al final, para poder vivir allí, tuve que comprender y aceptar que no estaba allí para salvar a nadie o para cambiar nada. Y ni por asomo me podía imaginar  que un terremoto me iba hacer bajar la cabeza literal y espiritualmente hasta hacerme comprender profundamente que el único que salva es Jesús. No me podía imaginar que me iba a tocar sobrevivir una de las mayores catástrofes de la historia  y que esto cambiaría radicalmente mi concepción de la vida, del sufrimiento, de la muerte y de la fe.
Después de vivir algo así,  he experimentando cada día como un regalo de Dios y que no merecemos nada, todo es don, tanto lo que consideramos bueno como lo malo: que el sufrimiento no es algo malo que nos ocurre sino una lección que no hay que saltarse porque nos hace más humanos y menos ambiciosos.  Tras el terremoto, la tentación del desaliento y  de la queja a Dios era  enorme. Estuve muy triste, desanimada, chocada y rebelde. Me reprochaba a mi misma haber salido con vida y como muchos, me preguntaba por qué Dios permitía algo así en un pueblo tan castigado a lo largo de  la historia. Pero el pueblo haitiano nunca tuvo esa reacción: Rezar, aceptar, cantar y pedir fortaleza. Esa ha sido su reacción. En lugar de quejarse y rebelarse, han pedido coraje y fuerza para llevar el sufrimiento. Tanto sufrimiento ha hecho de ellos un pueblo tremendamente humano, humilde y valiente. Entre los escombros volvían a plantar sus sombrillas para seguir vendiendo y ganarse la vida. La vida continúa y Dios está con nosotros. Esa era su única certeza. Mientras yo me lamentaba, ellos seguían caminando.  Los escuche cantar con lagrimas "Gracias, Señor!" y eso desmonto todos mis esquemas, aun sin acabarlo de entender. No sé por que, pero aunque mi cabeza no lo entiende, mi corazón, si. 
Mi vida religiosa la siento, ahora más que nunca, como un regalo que no merezco, así como la vida que Dios me ha querido guardar, entiendo que mi misión en esta vida no es hacer y hacer, sino de ser y ser.porque por muchos proyectos, trabajos, planes  que esté llevando adelante, al final lo más importante es lo que somos y no lo que hacemos. No creo que Dios me haya mantenido con vida solo para hacer algo. porque yo no puedo salvar nada ni a nadie pero puedo ser una hermana para mis hermanos. Y es lo único que ahora me importa.
Tengo la curiosa experiencia de que me falta todo y me sobra todo.  Si entendéis eso, quizás es porque también, alguna vez, os paso un terremoto por encima que os aplastó, os derrumbó, os machacó, os hirió, os amputó . pero no acabó con lo más importante, que es  las ganas de vivir, de creer y quizás de servir.  No deseo el sufrimiento a nadie, por supuesto, pero como este es inevitable, lo que  quisiera es que aprendiéramos las lecciones que este nos da de humanidad, humildad y simplicidad que es lo que verdaderamente  necesitamos para ser felices.
Pensareis que como puedo seguir viviendo en Haití, entre tanta pobreza y miseria,  entre terremotos, huracanes, inundaciones y cólera...  Lo único que podría decir es que Haití es ahora el único lugar donde puedo estar  y curar mi corazón. Haití es mi casa, mi familia,  mi trabajo, mi sufrimiento y mi alegría, y mi lugar de encuentro con Dios.
Y si no. venid y lo veréis.
Aprovecho también para agradecer de corazón lo que desde España habéis hecho y recogido para ayudar a Haití, soy testigo de vuestra inmensa solidaridad y apoyo en los momentos más duros que hemos vivido. De corazón, y en nombre de todos los haitianos, gracias.

Isa Sola  RJM
Religiosa de Jesús - María
Puerto Príncipe
HAITI

2 de septiembre de 2016

Canonización de la Madre Teresa de Calcuta. 4 de septiembre

A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota”



 El Papa Francisco proclamará santa a la fundadora de la Congregación de las Misioneras de la Caridad.
Con ocasión del jubileo y la canonización, desde hoy viernes se sucederán en Roma los actos, momentos de oración y de encuentro.
Desde esta tarde, a las 14:00h habrá, en las Iglesias jubilares, adoración eucarística, sacramento de la reconciliación y llegada y acogida de peregrinos en la Puerta Santa.
Serán las Misioneras de la Caridad quienes organicen hoy en San Juan de Letrán una vigilia de oración, que tendrá como título “Irradiando la luz de Cristo: una llamada a la santidad”, que comenzará a las 20:30h. Se rezará por la paz en el mundo y la paz en cada corazón, por la santidad de las familias, de los religiosos y, sobre todo, de los sacerdotes y de los misioneros de la misericordia.
De las 17:00h a las 21:00h habrá un acto de acogida en los Jardines de Castell Sant’Angelo, con la posibilidad de realizar el recorrido “Sobre las huellas de los Santos y Bienaventurados de la misericordia”.
Mañana sábado, a las 10:00h tendrá lugar la catequesis del Santo Padre en la Plaza de San Pedro.
El domingo la misa de los peregrinos y de canonización será a las 10:00h.
El lunes, 5 de septiembre, se celebrará la primera fiesta de Santa Teresa de Calcuta, en la basílica de San Pedro, con una misa que presidirá el cardenal Secretario de Estado, Pietro Parolin.
En San Juan de Letrán se podrán venerar reliquias de la ya santa Teresa de Calcuta.
                                                 
Agencia de Noticias OMPRESS 
2 de septiembre de 2016

15 de julio de 2016

Nuestra Revista.

Hemos enviado a  nuestros misioneros riojanos el número 73 en formato digital. Contamos noticias, chistes, ponemos artículos interesantes. Se trata mantener un vínculo especial con su tierra natal. Aquí os la ofrecemos para que la leáis. 


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14 de julio de 2016

ENTRE GUERRAS, TERREMOTOS Y REFUGIADOS En la Jornada dedicada a los Misioneros Riojanos – 10 de julio

No he pensado si tengo miedo. Hay tanto por hacer, tantas personas con las que estar…” Lo decía sonriendo Rodrigo, un cura chileno que vive desde hace cuatro años en Alepo (Siria) entre bombardeos y tiroteos. A la pregunta de la periodista contestó que los cristianos sirios viven en una Iglesia martirial y añadió que “vivir un cristianismo acomodado y mundano nada tiene que ver con el Evangelio”.
Isabel es misionera riojana. La conozco desde hace muchos años. Está en Camerún y, entre otras muchas actividades, participa en el programa de acogida que su diócesis tiene con los refugiados que llegan de Centroáfrica. Dice que el objetivo es que se integren en la sociedad camerunesa, que no se sientan extranjeros; han descubierto que el modo más efectivo de que los refugiados y las comunidades de acogida colaboren consiste en incluir a estas últimas en los programas de ayuda humanitaria.

Juan José es obispo de Bangassou, en Centroáfrica. Grita angustiado que su país está bañado en sangre por conflictos internos a los que no son ajenos los países europeos y la pasividad de los 12.000 soldados de la ONU, cascos azules, que deberían defender al pueblo desamparado y no hacen nada por él. Soldados bien pagados por la ONU (por lo tanto también por el gobierno español), que viven en la República Centroafricana como sobre una montaña de dinero y que se escaquean tristemente. 

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12 de julio de 2016

Celebramos el Encuentro de Familiares, Amigos y Misioneros

El pasado día 9 de julio, un total de 62 personas de Logroño  participamos en el XVIII Encuentro de Amigos, Familiares y Misioneros. El Encuentro tuvo lugar en Vitoria.
Salimos a las nueve de la mañana de la Estación de Autobuses llenos de ilusión por volver a encontrarnos otra vez.
Al llegar fuimos al Museo de Naipes y de Arqueología, dos museos que están juntos, en el Casco Antiguo de la ciudad. Nos dividimos en dos grupos para visitarlos. El museo de Naipes ofrece desde prensas y materiales que se utilizaban para fabricar los naipes, hasta una variada colección de cartas de los cinco continentes que tienen diferentes tamaños, formas y temas.
El museo de arqueología posee 1.500 piezas originarias de Álava, desde la prehistoria hasta la Edad Media.
Después de visitar el Museo y disfrutar del Casco Antiguo, nos dirigimos a la parroquia de San Joaquín y Santa Ana para celebrar la Eucaristía. Nos esperaba el párroco y delegado de misiones de Vitoria, Javier Martínez de Bujanda, que puso todo  a nuestra disposición. Presidió la Eucaristía, Carmelo Pérez- Aradros, sacerdote diocesano del IEME, misionero en Zimbawe que se encuentra en España por motivos de salud. Concelebraron los dos sacerdotes que había en el encuentro Jesús María Peña y José María Sáenz Madroñero.
Una vez compartida la fe, recordando a todos los misioneros y teniendo presentes a todas las personas que sufren y que no conocen a Dios, nos dirigimos al Restaurante “El Mirador de Salburúa” para compartir la mesa.
El rato de la comida fue tranquilo y distendido,  al que se nos unieron algunas personas que forman o han formado parte de la misión, en Vitoria, con los que compartimos momentos agradables.
Una vez terminada la sobremesa nos dirigimos a dar un paseo por el Humedal de Salburúa. En él  se encuentran  diversidad de especies de animales. Poco a poco y bajo la sombra llegamos al Centro de Interpretación. Después de visitarlo nos dimos cita en una sala en la  que los misioneros presentes nos contaron  sus experiencias en los países donde se encuentran.
Después de este  compartir, salimos hacia Logroño, felices por haber podido pasar esta jornada y por tener la ocasión de  unirnos  a nuestros misioneros riojanos y sus familias.