9 de marzo de 2021


 Celebrar la primera comunión, comulgar a Jesús, es algo grande, el mejor regalo que vais a recibir a lo largo de toda vuestra vida. Ahora que conocéis mucho mejor el Evangelio que Jesús nos enseñó, ya sabéis muy bien cómo trataba a los demás, sobre todo a los más pobres. Nunca olvidéis que comulgar con Jesús es tener el AMOR DE DIOS muy dentro de vosotros, amando como sólo Él nos amó: entregando su vida para salvarnos de todo mal, de toda pobreza, de todo pecado…

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18 de febrero de 2021

Mensaje del Papa Francisco. Cuaresma 2021


 «Mirad, estamos subiendo a Jerusalén...» (Mt 20,18). Cuaresma: un tiempo para renovar la fe, la esperanza y la caridad. 
Queridos hermanos y hermanas: Cuando Jesús anuncia a sus discípulos su pasión, muerte y resurrección, para cumplir con la voluntad del Padre, les revela el sentido profundo de su misión y los exhorta a asociarse a ella, para la salvación del mundo. Recorriendo el camino cuaresmal, que nos conducirá a las celebraciones pascuales, recordemos a Aquel que «se humilló a sí mismo, hecho obediente hasta la muerte, y una muerte de cruz» (Flp 2,8). 
En este tiempo de conversión renovemos nuestra fe, saciemos nuestra sed con el “agua viva” de la esperanza y recibamos con el corazón abierto el amor de Dios que nos convierte en hermanos y hermanas en Cristo. En la noche de Pascua renovaremos las promesas de nuestro Bautismo, para renacer como hombres y mujeres nuevos, gracias a la obra del Espíritu Santo. Sin embargo, el itinerario de la Cuaresma, al igual que todo el camino cristiano, ya está bajo la luz de la Resurrección, que anima los sentimientos, las actitudes y las decisiones de quien desea seguir a Cristo. El ayuno, la oración y la limosna, tal como los presenta Jesús en su predicación (cf. Mt 6,1-18), son las condiciones y la expresión de nuestra conversión. La vía de la pobreza y de la privación (el ayuno), la mirada y los gestos de amor hacia el hombre herido (la limosna) y el diálogo filial con el Padre (la oración) nos permiten encarnar una fe sincera, una esperanza viva y una caridad operante. La fe nos llama a acoger la Verdad y a ser testigos, ante Dios y ante nuestros hermanos y hermanas. En este tiempo de Cuaresma, acoger y vivir la Verdad que se manifestó en Cristo significa ante todo dejarse alcanzar por la Palabra de Dios, que la Iglesia nos transmite de generación en generación. Esta Verdad no es una construcción del intelecto, destinada a pocas mentes elegidas, superiores o ilustres, sino que es un mensaje que recibimos y podemos comprender gracias a la inteligencia del corazón, abierto a la grandeza de Dios que nos ama antes de que nosotros mismos seamos conscientes de ello. Esta Verdad es Cristo mismo que, asumiendo plenamente nuestra humanidad, se hizo Camino —exigente pero abierto a todos— que lleva a la plenitud de la Vida. El ayuno vivido como experiencia de privación, para quienes lo viven con sencillez de corazón lleva a descubrir de nuevo el don de Dios y a comprender nuestra realidad de criaturas que, a su imagen y semejanza, encuentran en Él su cumplimiento. Haciendo la experiencia de una pobreza aceptada, quien ayuna se hace pobre con los pobres y “acumula” la riqueza del amor recibido y compartido. Así entendido y puesto en práctica, el ayuno contribuye a amar a Dios y al prójimo en cuanto, como nos enseña santo Tomás de Aquino, el amor es un movimiento que centra la atención en el otro considerándolo como uno consigo mismo (cf. Carta enc. Fratelli tutti, 93). La Cuaresma es un tiempo para creer, es decir, para recibir a Dios en nuestra vida y permitirle “poner su morada” en nosotros (cf. Jn 14,23). Ayunar significa liberar nuestra existencia de todo lo que estorba, incluso de la saturación de informaciones —verdaderas o falsas— y productos de consumo, para abrir las puertas de nuestro corazón a Aquel que viene a nosotros pobre de todo, pero «lleno de gracia y de verdad» (Jn 1,14): el Hijo de Dios Salvador. La esperanza como “agua viva” que nos permite continuar nuestro camino La samaritana, a quien Jesús pide que le dé de beber junto al pozo, no comprende cuando Él le dice que podría ofrecerle un «agua viva» (Jn 4,10). Al principio, naturalmente, ella piensa en el agua material, mientras que Jesús se refiere al Espíritu Santo, aquel que Él dará en abundancia en el Misterio pascual y que infunde en nosotros la esperanza que no defrauda. Al anunciar su pasión y muerte Jesús ya anuncia la esperanza, cuando dice: «Y al tercer día resucitará» (Mt 20,19). Jesús nos habla del futuro que la misericordia del Padre ha abierto de par en par. Esperar con Él y gracias a Él quiere decir creer que la historia no termina con nuestros errores, nuestras violencias e injusticias, ni con el pecado que crucifica al Amor. Significa saciarnos del perdón del Padre en su Corazón abierto. En el actual contexto de preocupación en el que vivimos y en el que todo parece frágil e incierto, hablar de esperanza podría parecer una provocación. El tiempo de Cuaresma está hecho para esperar, para volver a dirigir la mirada a la paciencia de Dios, que sigue cuidando de su Creación, mientras que nosotros a menudo la maltratamos (cf. Carta enc. Laudato si’, 32-33;43-44). Es esperanza en la reconciliación, a la que san Pablo nos exhorta con pasión: «Os pedimos que os reconciliéis con Dios» (2 Co 5,20). Al recibir el perdón, en el Sacramento que está en el corazón de nuestro proceso de conversión, también nosotros nos convertimos en difusores del perdón: al haberlo acogido nosotros, podemos ofrecerlo, siendo capaces de vivir un diálogo atento y adoptando un comportamiento que conforte a quien se encuentra herido. El perdón de Dios, también mediante nuestras palabras y gestos, permite vivir una Pascua de fraternidad. En la Cuaresma, estemos más atentos a «decir palabras de aliento, que reconfortan, que fortalecen, que 2 consuelan, que estimulan», en lugar de «palabras que humillan, que entristecen, que irritan, que desprecian» (Carta enc. Fratelli tutti [FT], 223). A veces, para dar esperanza, es suficiente con ser «una persona amable, que deja a un lado sus ansiedades y urgencias para prestar atención, para regalar una sonrisa, para decir una palabra que estimule, para posibilitar un espacio de escucha en medio de tanta indiferencia» (ibíd., 224). En el recogimiento y el silencio de la oración, se nos da la esperanza como inspiración y luz interior, que ilumina los desafíos y las decisiones de nuestra misión: por esto es fundamental recogerse en oración (cf. Mt 6,6) y encontrar, en la intimidad, al Padre de la ternura. Vivir una Cuaresma con esperanza significa sentir que, en Jesucristo, somos testigos del tiempo nuevo, en el que Dios “hace nuevas todas las cosas” (cf. Ap 21,1-6). Significa recibir la esperanza de Cristo que entrega su vida en la cruz y que Dios resucita al tercer día, “dispuestos siempre para dar explicación a todo el que nos pida una razón de nuestra esperanza” (cf. 1 P 3,15). La caridad, vivida tras las huellas de Cristo, mostrando atención y compasión por cada persona, es la expresión más alta de nuestra fe y nuestra esperanza. La caridad se alegra de ver que el otro crece. Por este motivo, sufre cuando el otro está angustiado: solo, enfermo, sin hogar, despreciado, en situación de necesidad… La caridad es el impulso del corazón que nos hace salir de nosotros mismos y que suscita el vínculo de la cooperación y de la comunión. «A partir del “amor social” es posible avanzar hacia una civilización del amor a la que todos podamos sentirnos convocados. La caridad, con su dinamismo universal, puede construir un mundo nuevo, porque no es un sentimiento estéril, sino la mejor manera de lograr caminos eficaces de desarrollo para todos» (FT, 183). La caridad es don que da sentido a nuestra vida y gracias a este consideramos a quien se ve privado de lo necesario como un miembro de nuestra familia, amigo, hermano. Lo poco que tenemos, si lo compartimos con amor, no se acaba nunca, sino que se transforma en una reserva de vida y de felicidad. Así sucedió con la harina y el aceite de la viuda de Sarepta, que dio el pan al profeta Elías (cf. 1 R 17,7-16); y con los panes que Jesús bendijo, partió y dio a los discípulos para que los distribuyeran entre la gente (cf. Mc 6,30-44). Así sucede con nuestra limosna, ya sea grande o pequeña, si la damos con gozo y sencillez. Vivir una Cuaresma de caridad quiere decir cuidar a quienes se encuentran en condiciones de sufrimiento, abandono o angustia a causa de la pandemia de COVID-19. En un contexto tan incierto sobre el futuro, recordemos la palabra que Dios dirige a su Siervo: «No temas, que te he redimido» (Is 43,1), ofrezcamos con nuestra caridad una palabra de confianza, para que el otro sienta que Dios lo ama como a un hijo. «Sólo con una mirada cuyo horizonte esté transformado por la caridad, que le lleva a percibir la dignidad del otro, los pobres son descubiertos y valorados en su inmensa dignidad, respetados en su estilo propio y en su cultura y, por lo tanto, verdaderamente integrados en la sociedad» (FT, 187). Queridos hermanos y hermanas: Cada etapa de la vida es un tiempo para creer, esperar y amar. Este llamado a vivir la Cuaresma como camino de conversión y oración, y para compartir nuestros bienes, nos ayuda a reconsiderar, en nuestra memoria comunitaria y personal, la fe que viene de Cristo vivo, la esperanza animada por el soplo del Espíritu y el amor, cuya fuente inagotable es el corazón misericordioso del Padre. Que María, Madre del Salvador, fiel al pie de la cruz y en el corazón de la Iglesia, nos sostenga con su presencia solícita, y la bendición de Cristo resucitado nos acompañe en el camino hacia la luz pascual.

 Roma, San Juan de Letrán, 11 de noviembre de 2020, memoria de san Martín de Tours. Francisco 

2 de febrero de 2021

Fallece Sor Amparo González Cameno








En vísperas de la Jornada Mundial de la Vida Consagrada, fallecía a los 78 años en Madrid Sor Amparo González Cameno. Aunque nacida en Saseta (Burgos) siempre se consideró riojana y de un modo especial ligada en el corazón a Quel. Fue en este pueblo riojano donde descubrió su vocación religiosa acompañando a su hermano sacerdote y párroco de la citada localidad, Don Félix González Cameno.
Sor Amparo ha vivido entregada a su vocación y ha hecho suyo el lema de tantas jornadas de la Vida Consagrada, como la de este año: “La vida consagrada, parábola de fraternidad en un mundo herido”, dándole este maíz misionero que se concretó en Perú y en Kenia donde dio rienda suelta a su apostolado acompañando a jóvenes.
Agradecemos a Dios esta llamada y a Amparo su entrega generosa, descansa en paz.
Ponemos el enlace de la última vez que estuvo en la delegación y nos dejó su testimonio para compartir en el Mes Misionero Extraordinario que se celebró en octubre de 2019.

1 de febrero de 2021

Proyecto Niños Primera Comunión






El Cardenal Pietro Parolín, secretario de Estado del Vaticano, está realizando en estos días una visita a Camerún, llevando las inquietudes del Papa Francisco sobre el continente africano en esta situación de pandemia.

Son varias las obligaciones a atender por el secretario de Estado: encuentro con las autoridades del país, realizar varios nombramientos eclesiales como la imposición del palio al arzobispo de Bamenda monseñor Andrew Nikea Fuanya, y otras, entre las que destacamos la visita al Hogar de la Esperanza de los niños de la calle, donde nuestro misionero riojano Alfonso Ruiz Marrodán se desvive en una labor de atención, ayuda y reinserción a la familia y la sociedad de los niños de la calle de Yaundé.

En una conversación telefónica, mantenida en la tarde noche de este domingo, Alfonso manifestaba la satisfacción de la visita por lo que ella ha significado : la presencia y acción de la iglesia con  un compromiso por proteger y promover la dignidad de las personas y en especial de los mas pequeños, y por otra parte la visibilidad que esta visita, puede dar a esta labor callada para la sociedad camerunesa e incluso para su iglesia con el fin de  que siga apostando y respaldando este proyecto.

Alfonso, como coordinador del Hogar de la Esperanza, hizo de anfitrión y pudo describir las situaciones que llevan a un niño a ser un niño de la calle, y cómo el Hogar de la Esperanza, con todo un equipo de monitores y animadores, trabaja con estos niños para conseguir  su reinserción.

El Cardenal Parolin, el nuncio de Camerún y el arzobispo de Yaundé, así como todos los asitentes, disfrutaron de la jovialidad de los niños del hogar que mostraron su vitalidad con coreografías malabares, cantos…

La Delegación de Misiones junto al Secretariado de Catequesis de nuestra Diócesis riojana han promovido , en los dos últimos cursos , la solidaridad entre los más pequeños con el Proyecto de Primera Comunión, donde los beneficiados fueron los niños de la calle de este Hogar de la Esperanza. Han sido  15.895,39 € aportados por los niños que comulgaron en el 2019 y 5.821€ del 2020.

  

22 de enero de 2021

Fallo del concurso de Sembradores de Estrellas


 Presentamos un resumen y los ganadores del Concurso de Sembradores de Estrellas que se organizó este año al no poder salir por las calles felicitando la Navidad de parte de los misioneros. Agradecemos la participación y el interés mostrado. Los misioneros se sienten acompañados por los niños. 

12 de enero de 2021

La historia de Sarah, acusada de brujería con cuatro años


8 de enero de 2021

Jornada de Infancia Misionera

 

CON JESÚS A NAZARET, ¡SOMOS FAMILIA!

 


Con Jesús a Nazaret”. La familia del Señor vuelve a casa, tras el tiempo en Egipto. Llega una etapa de cotidianidad; la normalidad de la vida de un Niño que es Dios. Sujeto a sus padres, Jesús crece al calor de la existencia sencilla y oculta de la Sagrada Familia en Nazaret. De ellos aprendemos cómo una vida ordinaria puede ser extraordinaria y llena de significado misionero por la caridad con que se llevan a cabo las pequeñas cosas de cada día.

“¡Somos familia!”. Tenemos una familia que es la del hogar y los parientes cercanos, en la que aprendemos a querernos y ayudarnos entre nosotros y también a otras personas. Pero también otra familia que alcanza al mundo entero, la Iglesia; por eso, como hijos de un mismo Padre Dios, nos ocupamos de nuestros hermanos y, especialmente, de los que más lo necesitan. Así, la familia es “Iglesia doméstica”; y la Iglesia, “familia de Dios en el mundo”. En los misioneros vemos, efectivamente, cómo la Iglesia es familia para muchos niños en los cinco continentes.

 


9 de diciembre de 2020

Sembradores de Estrellas 2020

 

Desde la Delegación de Misiones os invitamos a que participéis en Sembradores de Estrellas 2020 con el concurso que aquí os proponemos. Este año será diferente. No dejes de felicitar la Navidad de parte de los Misioneros Riojanos, desde el cole, parroquia, incluso desde tu casa.: Jesús nace para todos. Feliz Navidad y gracias en nombre de todos los misioneros riojanos.

13 de noviembre de 2020

Fallece el Padre Vallés, misionero riojano.


 OMPRESS-MADRID (11-11-20) Este jesuita pasó cinco décadas en la India, donde fue galardonado como uno de los mejores escritores en lengua gujarati, en la que escribió nada menos que 78 libros, muestra cómo llegó a integrarse en la sociedad india. Muchas han sido las muestras de tristeza por su fallecimiento sobre todo en el estado de Gujarat. Narinder Modi, primer ministro de la India, y tres veces ministro principal de este estado de Gujarat, enviaba un tuit para recordarlo: “El padre Vallés se hizo querer por muchos, especialmente en Gujarat. Se distinguió en diversas áreas como las matemáticas y la literatura gujarati. También le apasionaba servir a la sociedad. Entristecido por su fallecimiento. Que su alma descanse en paz”.

El padre Vallés nació en Logroño el 4 de noviembre de 1925. Tras hacerse jesuita y ordenarse sacerdote fue destinado a Gujarat en 1949. Allí pasaría más de cincuenta años. Tras su jubilación, el padre Valles se instaló en Madrid para acompañar a su madre hasta que falleció a los 102 años. El sacerdote jesuita perdió a su padre cuando tenía diez años. Seis meses después de su muerte, estalló la Guerra Civil Española y tuvo que huir de su hogar, junto con su madre y su hermano. Se fueron a vivir con la tía de su madre, lo que le permitió asistir a un colegio jesuita junto con su hermano, y de ahí entró en el noviciado de la Compañía.

Dominó el idioma local de Gujarat prometiendo no hablar una palabra de inglés mientras lo estudiaba. Recordaba en su biografía del sitio web que tenía para promocionar sus publicaciones que: “Al corazón se llega a través de la lengua materna. En mi región, esa era el gujarati, que también era la lengua materna de Mahatma Gandhi. Lo estudié durante el ‘año de idiomas’ prescrito para todos los seminaristas jesuitas”. Sus libros le valieron muchos reconocimientos literarios. Fue el primer extranjero en recibir en 1978 la medalla de oro Ranjit Ram, el premio literario más importante del estado de Gujarat. Escribía además una columna semanal para el Gujarat Samachar, el principal diario gujarati. Más tarde se vio “obligado”, según decía él, a escribir en inglés y publicó más de 24 libros en este idioma y 42 en español. Sus libros han sido traducidos al chino y a otros idiomas europeos. Entre sus títulos, “Gandhi, una alternativa a la violencia”, “Como leones rugientes, la Eucaristía misión de Vida” o “Los siete puentes”. En sus libros se refleja su pasión por servir a Dios y a las personas, como en “Nuestra Señora de la Alegría”.

El padre Vallés era también un insigne matemático, que introdujo conceptos matemáticos en la lengua gujarati, y fue el que introdujo las “matemáticas modernas” en la Universidad de Gujarat. Escribió el primer libro de texto sobre álgebra abstracta y representó a la India en congresos internacionales de matemáticas en Moscú, Exeter y Niza. Enseñó matemáticas en el St. Xavier’s College Ahmedabad de 1960 a 1982.

“El padre Vallés fue matemático, músico, escritor, mentor, gurú espiritual y guía, todo en uno”, dijo el padre jesuita Cedric Prakash, quien pasó muchos años con él. “Contribuyó enormemente al idioma y la cultura gujarati; quizás ningún extranjero o no gujarati haya alcanzado su nivel en esto”.

Como decía en uno de sus escritos comentando el salmo 104: “Que arda mi día como ha ardido la varilla de incienso que se deshace en perfume, se desvanece en la nada y llena todo el espacio alrededor con el gesto evasivo de su presencia invisible; y que no deje así residuo alguno de remordimiento, preocupación, ansiedad o culpa en mi alma abierta al cielo”.

11 de noviembre de 2020


 Bases concurso Infancia Misionera 2021

Consulta aquí


15 de octubre de 2020





 

Tuvimos una oración por los misioneros, con la presencia y testimonio de Jesús Balmaseda, misionero riojano en Cuba. Gracias por tu testimonio. Todos estuvieron presentes, son los protagonistas de esta Jornada del DOMUND. No están solos.

7 de octubre de 2020


 


La misión tiene, desde su origen, la dinámica del envío. El Padre envía al Hijo y al Espíritu Santo; Jesús envía a sus discípulos a anunciar el Evangelio a todas las gentes. Toda la historia de la Iglesia se ha tejido con envíos de misioneros que, desde sus comunidades de origen, han salido a anunciar a Cristo con obras y palabras, formando nuevas comunidades. 

AQUÍ ESTOY, ENVÍAME


30 de septiembre de 2020

Comienza el Domund en su versión más digital


 

Un año más arranca la campaña del Domund, la Jornada Mundial de las Misiones convocada por el Papa para implicar a todos en la misión de la Iglesia. Celebrada sin interrupción desde 1926, el Domund se enfrenta este año a una situación difícil por la pandemia. Obras Misionales Pontificias (OMP) propone su campaña más digital con el lanzamiento del vídeo del Domund y de la página web www.domund.es. Además del testimonio de los misioneros, destaca la primera carrera virtual del Domund y la exposición “El Domund al descubierto” en Burgos.

Una familia con cinco hijos en Tanzania. Una religiosa médico en Camerún. Un religioso profesor en Vanuatu. Un sacerdote en Japón y otro en la selva amazónica en Perú. ¿Qué tienen en común? Una llamada de Dios, a la que todos respondieron “Aquí estoy, envíame”, tal como reza el lema del Domund, la gran fiesta de las misiones de la Iglesia universal. Y precisamente por ello, son los protagonistas del vídeo del Domund de este año, en el que se muestra la belleza de la misión universal en una variedad de carismas, localizaciones y tareas. De carácter testimonial, pretende acercar sus historias a los colegios y parroquias que este año no podrán recibir la visita física de misioneros, como era tradición.

“A nosotros nadie nos paga por estar aquí”, explican Juan Pablo Trenor y María Martínez, una familia del Camino Neocatecumenal con cinco hijos que viven en Arusha (Tanzania). Entre cortes de luz y agua, con un idioma que desconocían, viven con sus hijos su vida de fe y acompañan la pastoral de la parroquia. Ellos participan en el vídeo del Domund de este año, al igual que Rosario García, médico, misionera de las Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús, que ofrece en medio de la selva de la diócesis de Yaundé un hospital, donde van muchos enfermos a curarse o a morir con dignidad.

Estos testimonios se unen a los de Antonio López García Viejo –hermano corazonista misionero en Vanuatu (Oceanía)-, Pablo Seco –sacerdote diocesano en Japón-, o Alfonso Tapia –sacerdote diocesano en la selva amazónica-. Todos ellos, desde su particularidad, muestran cómo la Iglesia ha seguido adelante con el mandato de Jesús de ir y hacer discípulos hasta los confines de la tierra. Las diócesis en las que están estos misioneros no podrían subsistir sin la ayuda del Domund.


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10 de julio de 2020


Este fin de semana del 11 y 12 de julio, se celebra en nuestra diócesis riojana la jornada del “Día del misionero diocesano”, con el lema “Nuestros enviados a la misión”. Son 172 misioneros riojanos de 57 municipios de nuestra tierra que están trabajando en la missio ad gentes: 133 en América, 18 en África, 7 en Asia y 14 en Europa, de los cuales 17 son misioneros laicos, 3 de institutos seculares, 3 religiosas de clausura, 58 religiosas de vida activa, 74 religiosos de vida activa, 13 sacerdotes y 4 obispos religiosos.
Esta jornada es un reconocimiento a la labor y entrega de nuestros misioneros. La Delegación de Misiones de la Diócesis, anima a celebrar esta jornada para dar visibilidad a estos hombres y mujeres que saliendo de tierras riojanas anuncian el Evangelio por todo el mundo. La oración por ellos y su labor, en todas las parroquias y comunidades de la diócesis, irá unida a la generosidad de las colectas para respaldar los proyectos presentados por nuestros misioneros, durante todo el fin de semana.


8 de julio de 2020

12 de Julio 2020 Día del Misionero



15 de junio de 2020

Lorenzo Garijo Ramírez


Ha fallecido en Guatemala, a los 71 años, el sacerdote riojano, salvatoriano Lorenzo Garijo Ramírez. Dios nuestro Padre lo estará cuidando con su amor infinito y que tanto vivió, anunció y compartió sin medida y sin fronteras gratuita y apasionadamente.

27 de abril de 2020

Vocaciones Nativas 2020



Francisco en su exhortación apostólica Christus vivit, dirigía a todos los jóvenes de la Iglesia estas palabras “Jesús vive y te quiere vivo”, es el mensaje del Santo Padre a los jóvenes del siglo XXI. Cristo no es un personaje del pasado, no es un ser lejano en el tiempo y en el espacio: es real, actual, interpelante, ¡está vivo!.

    Esta presencia real del resucitado en nuestras vidas, nos lleva a confiar y vivir nuestra fe en Él, pero necesitamos del estímulo de los consagrados, que vivan con alegría su entrega al Señor. Necesitamos de la fuerza de la predicación de la Palabra de Dios, de la presencia y gracia salvadora de Jesucristo en los sacramentos y sobre todo en la Eucaristía, necesitamos de los sacerdotes que respondiendo a la llamada se entregan por el pueblo de Dios.

   Dios sigue amando y ama en la particularidad de cada uno de nosotros, Jesús con su entrega a amorosa de la cruz nos salva, nos da la nueva vida que nace de su resurrección. Los cristianos sentimos esta presencia viva de Dios en nuestras vidas y unos en concreto el deseo ardiente de una entrega consagrada por el Reino.

  Nuestra Iglesia sigue necesitando de sacerdotes y consagrados, portadores de la salvación viviendo su misión en su entrega, y abiertos a la misión y para la misión.

   Sigamos rezando por las vocaciones, de un modo especial por las Vocaciones Nativas, en esta su jornada, para que hagan sentir con su vocación la presencia viva de Jesucristo en sus comunidades, para que su ejemplo de entrega despierte la llamada en muchos otros.

   Y sigamos apoyando a nuestras iglesias jóvenes a que no se malogren las entregas generosas por el Reino por falta de recursos económicos. La llamada necesita un discernimiento, la llamada necesita una formación, en definitiva, la llamada necesita de un seminario, de un noviciado que acompañe y afiance esas llamadas. Seamos generosos, vivamos la comunión y ayudémonos entre las iglesias locales.

   Feliz jornada de las Vacaciones Nativas, y que esta situación de confinamiento no cierre nuestra mirada únicamente en “nuestra casa”.


                                                                                                                                                                                                                   Luis Ángel Moral Astola                                                                                                                           Delegado de Misiones                                                                                                                          Director de Obras Misionales Pontificias La Rioja

    • Para vivir la Campaña podéis dirigiros a https://www.omp.es/jornada-de-vocaciones-nativas-20/ donde encontraréis todos los materiales de este año.

9 de marzo de 2020

Proyecto Primera Comunión


Proyecto Primera Comunión





Proyecto Primera Comunión 2020